viernes, 21 de enero de 2011

2011


Esta semana por fin siento que ha terminado el año 2010. Qué alivio.
Así que volteando la página a algo más positivo. Ni qué decir de pensar en metas y buenos propósitos. Nada de eso. Mejor hago lista de maldades y malos propósitos, de vanidades y superficialidades. Entre ellas:
-Tener sexo con quien sea, eso si, bien hecho.
-Irme de viaje tan lejos como pueda.
-Vengarme de un par de hij@s de perra (de manera creativa, por supuesto jajaja)
- Descargarme más música pirata
- Comer y beber lo que se me dé la gana
- alejarme de cualquier persona que me fastidie, me aburra o simplemente me desagrade
- No pensar en los ingratos
-Vivir para mi, por mi, para complacerme a mi
- Conocer más de lo profano y de otros universos perversos, de vicios, de los 7 pecados capitales
ahhhh, qué buen año será...

viernes, 14 de enero de 2011

En la Vórtice


Tres meses de miseria son más de lo que puedo aguantar, aunque he probado estar aquí, maltrecha y desvencijada pero aquí al final.
Un negocio del cual he salido humillada, denigrada y decepcionada, no logró matarme. Tampoco los problemas que esto conlleva. No. Hacía falta más que los dos meses de duro trabajo mientras los demás dormían y celebraban "las fiestas".
Que la chica de mi hombre perfecto está embarazada, eso me molestó. Que en mi familia también hay un bebé en camino, me contrarió. No por el bebé, sino por la madeja enredada que ésto sacó.
Pero lo que en realidad movió mi suelo fue descubrir que por más que quiera detenerlo, la atmósfera que me rodea me atrapa y se cierra a mi alrededor. Que no puedo extirparme la madre que me parió ni el hogar donde nací. Que aunque viva a (literalmente) mil kilómetros de allí, el espacio no es suficiente porque succionan mi aire y me dejan media muerta sólo para volver a empezar la tortura una vez más... el ciclo diabólico en cuyo ojo me encuentro yo.

sábado, 8 de enero de 2011

Carta a mi Futura Cuñada


Me escribes que te casas, que esperas un hijo. ¿Qué te puedo decir bajo esas circunstancias? ¿Felicidades? Mis condolencias. Acabas de entrar a la fábrica de juguetes rotos de donde salió este juguete.
Soy el árbol cuyas raíces cortaron. Míranos, tú me notificas lo que "mi familia" no hizo. Te deseo suerte, que tu corazón no sea destruido a lo largo del tiempo. Que quienes me robaron la niña, el valor y la felicidad, y me convirtieron en ese ser incapaz de vivir sin fluoxetina, paxil y demás demonios, no te encierren en esa jaula de oro a la que anhelas entrar.
Te escribo desde la embajada del infierno, desde un cuarto oscuro donde llora la niña que jamás debió nacer.