lunes, 21 de noviembre de 2011

De mis Oraciones


Desde hace unos días he comenzado a pensar que le pediré a Dios que me haga tonta.
Porque todos los tontos que conozco son felices o sus problemas son tan sencillos que su estupidez los complica sin necesidad, y yo entre ser una miserable inteligente, prefiero ser una tonta feliz.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Cartas desde el Infierno- carta primera


Que he sido nombrada desde hace mucho ciudadana de este pueblo. Aquí resulté encontrando a la mayoría de las personas que conozco y quiero. No a todos, he de aclarar, pero si al menos a los más religiosos.
Resulta que en el infierno pierdes la fe o ésta crece como nunca. He experimentado ambas.
El diablo no es tan mal tipo. Su trabajo y su influencia está sobrevalorada y le culpan de más de lo que es capaz. No le molesta pero le gustaría que le pagaran el trabajo que le atribuyen.
Aquí te das cuenta que vale más un buen conocido que un mal amigo, o que la familia. Te das cuenta que los malos son más buenos y más correctos que los buenos. También me he dado cuenta que el diablo es de hecho un gran amigo de sacerdotes, pastores y un cúmulo de líderes religiosos. Si vieran lo bien que se la pasan y lo mucho que se ayudan.
Descubrí que esas personas que tanto repudia la sociedad son quienes te tienden la mano y se convierten en tus mejores amigos (entiéndase prostitutas, gays, drogadictos, ebrios, y delincuentes o semi-delincuentes), y es que sus corazones son más puros de lo que cualquiera sospecharía.
Esta es la parte positiva, la carta primera desde mi infierno.

sábado, 12 de noviembre de 2011

SHIT!!!!!!


Que sencillo sería da “actualizar” a tu vida, a tu situación, que quien dice amarte estuviera ahí cuando en verdad tu vida se viene al suelo, y no estuviera frente a la tv quemándose las pestañas en alta definición con un tal “mani no sé qué”. Dice el viejo que hace tiempo tuve que haber superado esta mierda. Es cierto. Lo que él no sabe es que hace unas semanas mi madre me ha dicho que no gastará dinero en tarjetas telefónicas para llamarme, y mi padre pues tan mierda como siempre. Tampoco sabe que ayer mi mundo se hacía mierda y ayer YO me he tragado esa mierda para que mis hijos no se la traguen; que para el padre de mis hijos todo seguirá tan “chévere” como siempre porque la imbécil de su mujer seguirá siendo una idiota que se calla por sus hijos. ¿Valdrá la pena o sólo sigo siendo la misma pieza inservible, y mierda que mis padres concibieron estúpidamente?
Déjame decirte que esta imagen te acompañara hasta el final de tus días, si es tu caso, y si no, habrás encontrado el santo grial (me avisas por favor).
FYI: No siempre me siento así. NO soy una víctima, SOY sobreviviente. Hoy soy un ente alcoholizado más, y nada más. Yo sé quien soy. El problema es estar rodeada de hijos de puta, ¿no?

jueves, 10 de noviembre de 2011

Carta a quienes me trajeron a este mundo

Hoy, en un momento de locura, depresión y desesperación casi envío el siguiente escrito a mis "padres", Aún no sé si lo haré pero por lo pronto aquí lo dejo:

He pasado momentos malos y terribles desde que tengo uso de razón. En cada uno de ellos he estado sola. Me he querido morir miles de veces pero soy una cobarde de mierda, la misma niña golpeada y humillada que fui siempre, la misma niña no deseada.
Hoy soy una mujer emocionalmente muerta, una discapacitada de la vida, gracias a un par de discapacitados igual que yo que un día decidieron estúpidamente ser padres. Es cierto, hay peores, pero eso ya lo sabemos porque el mundo podrido de hoy es testigo fiel de esas "cagadas". Quienes no cometen delitos punibles, viven como yo, en la oscuridad de hogares malditos. La gente conoció a dos cristianos pero a mi me criaron dos "mundanos", que hoy estarían presos por negligencia, abuso y otros cuantos cargos más. ¿No se les ocurrió que talvez mejor me hubieran dado en adopción a padres más capacitados?

Fui criada para seguir un molde, que no era precisamente el de la felicidad sino el de una religiosa falsedad, un seguir las apariencias y el puto molde de la "familia pastoral", ser el último lugar en la vida de quienes me trajeron a este mundo y debieron haberme amado, cuidado y protegido.
Hoy como tantas otras veces mi vida se derrumba, estoy sola pero lo más triste es no tener una sola persona a quien acudir porque esas figuras que los demás llaman padres, personas llenas de amor, que les abrazaron, cuidaron y apoyaron, esas figuras yo no las conocí y hoy más que nunca, son quienes más lejos están de mí.
Siempre quise vencer el miedo de esa niña a correr, a salvarse, pero yo así como esa niña aprendí a quedarme a sufrir por miedo a correr. Cosa que mis 2 padres no hicieron. No. Cuando el barco se hundía, ellos se salvaron y huyeron como ratas en naufragio, y a los hijos que se los llevara el diablo, y lo hizo, se los llevó. Lo cómico es que cuando los hijos hicieron sus cagadas todavía tuvieron el descaro de reclamarles y sentirse ofendidos.

Y si hoy escribo esta carta es porque no tengo a quien más culpar, que a los culpables. A esos seres para quienes es mucho dinero hacer una llamada, para quienes es demasiado difícil cumplir un rol que ellos se buscaron. Le pido a Dios sólo una cosa: no ser la clase de padres que yo tuve.
Dicen que cuando uno se convierte en padre, logra perdonar los errores de sus padres. Yo he descubierto exactamente lo contrario cada año que pasan mis hijos. Comparo lo que hago y cómo reacciono a la forma en que lo hicieron mis padres y no me explico tanta falta de amor y cuidado. Particularmente de una madre, porque sé que me iría contra el mundo si de defender a mis hijos se trata. Porque no hay marido ni persona alguna que tenga mayor importancia que un hijo.

Y por cierto, adelante ustedes también pueden culpar a los, seguramente, pésimos padres que les sirvieron de ejemplo.

martes, 8 de noviembre de 2011

De deseos pendientes...


Hace 14 felices (en ese entonces) años, entró el diablo por la puerta más desvencijada y más "shabby" (ya ves que ese es un estilo ahora). Yo lo ví. Tenía unos ojos de miel, una boca de labios perfectamente carnosos, rosados, tibios.
Me enamoré y él también.
Pero no me amaba como yo quería. Su amor era mas bien un viento leve que acaricia pero no enfría, agradable pero no voraz. Su sexo, una espada inverosímil a mis manos (entonces) vírgenes. Pero su pasión no bastaba. Era calor mas no fuego, era sensación mas no ardor.
Y lo traicioné. Aquellos deseos quedaron entrecortados, pendientes de un mejor mañana, de una experiencia que llevara a lo perfecto.
Hoy, catorce años después siguen pendientes. Esos ojos siguen allí, los labios también. Ya no son míos, han sido de otras muchas. Han quedado en ese estuche de pasiones dormidas a fuerza de drogas innombrables, pendientes como el día de mañana, como la luz que debieron ver los ojos que se cerraron ayer.

Today and always... my thoughts go to you my lover with the perfect flaws.