viernes, 27 de enero de 2012

De Matrimonios y Contratos


Varias veces me he casado. Con compañías en su mayoría; con un sólo hombre, por tristes eternos catorce años.
De matrimonios he llegado a varias reflexiones basada en mi último matrimonio con una compañía y al primero (con mi marido):
1. El matrimonio debería ser a plazo fijo, máximo por un año, tras el cual se debe preguntar a los esponsales si desean seguir unidos. (Ya se imaginarán cuántos diríamos que NO, que nos sobran las piernas para salir corriendo).
2. Que cuando ya sabes a lo que vas, estás preparado para los golpes que vengan.
3. Que más vale esperar lo peor, porque así cualquier cosa que no lo sea, será muy agradecida.
4. Que más vale casarse con una compañía que con una persona porque las compañías sólo te molestan una vez al mes y es por la plata pactada.
5. Que el contrato matrimonial no es lo suficientemente explícito y que todas las trampillas, gastos, engaños y demás inconvenientes no están contenidos en él.
6. Que tomando en cuenta el numeral 1 de estas reflexiones, la mujer (en la mayoría de los casos) por ser la recipiente de los inconvenientes debería recibir un sueldo con todas sus prestaciones, particularmente indemnización, en pago a resistir con entereza los embates de ese contrato tan nefasto que es el matrimonio.
7. Que hay grupos de apoyo para quienes se divorcian, clubes para quienes se quieren casar pero no hay (y son NECESARIOS) centros de prevención del matrimonio.
8. Que las compañías eventualmente te dan algún premio u oferta irresistible, pero tu cónyuge te dirá "hoy soy tuy@" como si fuera algo muy deseable y no te hubieras follado a la misma persona las veces anteriores.
9. Que las compañías de teléfono te cambian los aparatos si no sirven y en el matrimonio aunque el miembro (o todo el paquete) esté defectuoso, nadie te lo cambiará.
10. Que para malos contratos, pues mejor ni firmarlos.

Un año más empieza y aunque tarde, he aquí mis primeros pensamientos del año, un poco con humor, tratando de verle otro ángulo a la vórtice.